En efecto. Todos conocemos la frase de aquel actor americanizado, aquel a quien veíamos recibir tiros y bombazos y resistía una vez tras otra. Hubo un día en que yo pertenecía a esa clase de personas, también recibía mis tiros y bombazos, quizás también estaba demasiado a la vista de todo el mundo. No hace falta decir que obviamente es del género bobo exponerse a las balas porque sí, sin una razón de peso ni un escudo llamado verdad.
Como yo no tengo esa razón ni poseo la verdad (de lo contrario, conociendo mi faceta de blogger moriría en mi ego), me descubro y me disculpo.
Voy a destripar todos y cada uno de esos sentimientos que nos diferencian de lo inerte e intentaré jugar al escondite con las palabras. Para aquellos observadores seré un franco amigo, y para los mas torpes, el más mentiroso.
Todo lo que me queda por añadir es que la disculpa antes mencionada no era un simple truco, pues dado que en su dia condené las teclas de mi estupido ordenador al olvido bajo el juramento del ”nunca más”, pido perdón por faltar a mi palabra y por meteros en mi vida una vez más.
…
Para todos ustedes, C3P0
Compártelo con quien quieras:Mediante estos iconos puedes compartir esta notícia con tus amigos.
Categoría : (Uncategorized) por Sucrot el 08-08-2009
Siento deciros que voy a dejar el blog abandonado por dos semanas, en las cuales no podre casi ni responder a los comentarios. Volvere a la carga justo al volver con unas cuantas entradas que os tengo preparadas.
Saludos a todos y espero que podais perdonarme por no poner ningun acento puesto que en este teclado no se donde estan
Compártelo con quien quieras:Mediante estos iconos puedes compartir esta notícia con tus amigos.
El filósofo Sócrates, que provocó una verdadera revolución del pensamiento humano (y por causa de esto acabó condenado a muerte), era siempre visto paseando por el mercado principal de la ciudad.
Cierto día, uno de sus discípulos preguntó: “Maestro, aprendemos con el señor que todo sabio lleva una vida simple. El señor no tiene tampoco siquiera un par de zapatos”. “Correcto”, respondió Sócrates. El discípulo continuó: “Entre tanto, todos los días lo vemos en el mercado principal, admirando las mercaderías. ¿Será que podríamos juntar dinero para que pueda comprar algo?”. “Tengo todo lo que deseo”, respondió Sócrates. “¡Más adoro ir al mercado, para descubrir que continúo completamente feliz sin aquel montón de cosas!”
Compártelo con quien quieras:Mediante estos iconos puedes compartir esta notícia con tus amigos.
Ya, ya lo se. Es un poco geek este post, pero no dudo que alguno de vosotros en algún momento ha tenido curiosidad de cambiar el prompt del Bash en su ordenador. Por el momento yo solo he coloreado un poco el prompt que hay ya por defecto pero vosotros podéis hacer lo que queráis.
Y, ¿cómo se hace esto? Muy sencillo:
Editad ~/.bashrc (para el que no lo sepa /home/nombredeusuario/.bashrc)