Los que venís de Microsoft Windows y lleváis poco tiempo como usuarios de GNU/Linux podéis haber percibido un cambio en la forma en la que éste maneja los portapapeles. Esto se debe a que estos dos sistemas operativos lo administran de una manera un poco distinta.
En Windows cuando copias algo, esto se queda en la memoria RAM. De esta forma si has copiado algún archivo de un tamaño relativamente grande, verás que la velocidad de tu sistema ha sido afectada. Sin embargo, en GNU/Linux esto ocurre de una manera distinta. Cuando copiamos algo queda marcado como copiado, sin afectar para nada a nuestra RAM. El único problema es que si cerramos la aplicación en la cual habíamos copiado algo, no podremos realizar su pegado, puesto que será como si no hubiésemos copiado nada.
Para solucionar esto tenemos un programa para Gnome llamado Glipper.
Éste además de administrar nuestro portapapeles guarda un historial de las últimas cosas que hemos copiado, pudiendo pegarlas en otra ocasión posterior.
Si en lugar de Gnome utilizamos como gestor de ventanas KDE hay otro programa muy parecido llamado Klipper.
Para instalarlo insertar el siguiente comando en la terminal:
| ~$ sudo apt-get install glipper |
Si quieres hacer que se cargue en el inicio del sistema debeis ir a “Sistema ->Preferencias ->Sesiones ->Programas de inicio ->Nuevo” y poner como nombre y comando:
| ~$ glipper |
Fuente | Mundogeek.net











